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¿Porqué de Madera?
Algunas razones funcionales para utilizar madera:
La madera aporta confort
Las casas de madera proporcionan una agradable sensación de confort a sus habitantes ya que este material:
- Mantiene el equilibrio higroscópico con el medio, tomando o cediendo humedad. Por ello, la presencia de madera en una vivienda regulariza la humedad del medio interior.
- Gracias a su porosidad y elasticidad, presenta una buena absorción de las ondas acústicas, lo que se traduce en una reducción de la reverberación de las ondas sonoras y en una mejora del confort acústico interno de los edificios.
- Es un buen aislante térmico, lo que reduce el consumo de energía, al moderar las fluctuaciones térmicas del interior.
La madera es un material reciclable Biodegradable, procedente de fuentes de suministro sostenibles, atractivo y técnicamente avanzado.
Durabilidad
Con un diseño y puesta en obra correctos, la soluciones constructivas con madera pueden llegar a ser muy durables. Este hecho es fácilmente constatable a través de la observación de las numerosas obras que, con cientos de años de antigüedad a sus espaldas, han llegado hasta nuestros días en perfecto estado de conservación. Por otra parte, la madera, es un material resistente a la acción de un gran número de compuestos químicos, presentando un mejor comportamiento que el hierro y los aceros normales a la acción de los ácidos y de las soluciones de sales de ácidos. En estos ambientes, la madera es un excelente material constructivo ya que evita las siempre costosas laborales de mantenimiento. Este hecho, por sí solo, explica el notable incremento de su uso en piscinas y polideportivos cubiertos, en recintos industriales (por ejemplo, almacenes de sal y otros productos químicos gaseosos) y hasta, más recientemente, en recintos comerciales.
Noble comportamiento ante el fuego
Aunque la madera es un material combustible e inflamable, tiene la virtud de poseer un comportamiento predecible a lo largo del desarrollo del incendio, ya que la pérdida de sección se puede considerar constante en el tiempo. Cuando la madera o cualquier material derivado de ella se encuentran sometidos a un incendio generalizado, la superficie expuesta al mismo se inflama creando rápidamente una capa carbonizada aislante que incrementa su protección natural (el carbón vegetal es un gran aislante térmico). Al ser la madera un mal conductor del calor, la transmisión hacia el interior de las altas temperaturas es muy baja, por lo que se puede considerar que la madera que no ha sido carbonizada mantiene sus características resistentes en condiciones normales, pesa a la actuación de incendio. Este comportamiento es la base de una notable resistencia estructural al fuego.
La madera aporta resistencia
Es un material ligero con una relación elevada entre resistencia y peso. Esta reacción, en tracción y compresión paralela a las fibras, es similar a la del acero pero superior, en el caso de tracción, a la del hormigón. Por otra parte, presenta alta resistencia a la tracción y la compresión paralelas, así como una elevada capacidad para absorber energía, lo que hace que las estructuras de madera soporten eficazmente los sismos y las cargas de impacto.
Por su ligereza y fácil ajuste de obra, las estructuras de madera permiten aminorar los tiempos de montaje con respecto a otros materiales
La madera aporta ventajas constructivas
- Adaptabilidad. Se adapta a prácticamente cualquier estilo, permitiendo y fomentando la originalidad de los diseños. Permite salvar grandes luces, la apertura de grandes huecos, la adaptación al entorno y una enorme variedad de texturas, formas y colores. La posibilidad de elegir, como acabado exterior, entre diversos tipos de tableros y maderas tratadas multiplica sus posibilidades.
- Tiempo de montaje. Por su ligereza y fácil ajuste de obra, las estructuras de madera permiten aminorar los tiempos de montaje con respecto a otros materiales. El empleo de elementos estructurales normalizados y a la prefabricación en taller permiten disminuir drásticamente los tiempos de ejecución de la obra. Además el uso de sistemas constructivos con madera propicia la construcción seca, lo que reduce los problemas asociados a la presencia de agua y los tiempos de ejecución.
Versatilidad
- La adaptabilidad y versatilidad de la madera como materia prima, y también de sus productos, hacen de ella un material idóneo para los nuevos diseños y necesidades del hábitat actual.
Las construcciones en madera como alternativa de solución para reducir el consumo de energía en las casas. Por disponibilidad de materia prima, en nuestro país, tiene ventajas comparativas desaprovechadas.
- La construcción con madera es básicamente otro tipo de construcción, que implica utilizar un material natural y renovable que requiere un diseño tecnológico detallado y preciso. Se busca alcanzar la optimización energética de la edificación como aporte de solución al cambio climático que afecta al planeta.
El sistema ecológico "Bosque-Arbol-Madera" es reconocido por todos los especialistas, como "adecuado y necesario" para beneficio de la especie humana. Es también otro tipo de construcción debido al balance ecológico positivo para el medioambiente en comparación con los materiales tradicionales de construcción.
De cara al futuro, se debe incorporar al problema "consumo energético" como "factor de diseño" de las edificaciones resaltando que la "madera" como material de construcción es adecuada por su buena capacidad de aislante térmico.
La utilización masiva del material de construcción "madera" es beneficioso para la reducción del CO2, pues demanda un menor consumo de energía durante todas las etapas de la edificación: producción del material, comercialización, utilización, mantenimiento y reciclado.
La producción, el transporte, y la elaboración de un elemento constructivo de "madera" de 1 m3 consume de 8 a 30 KW/h de energía, mientras el material tradicional "hormigón armado" necesita de 150 a 200 KW/h, un material "metálico" consume de 500 a 600 KW/h, y en el caso extremo del "aluminio" se verifica un consumo de 800 KW/h de energía por metro cúbico.
El uso de la madera en la construcción produce un beneficio económico dentro de la fase de producción al requerir menor cantidad de energía, tiene mayor capacidad de aislación térmica una vez en servicio en la edificación, por lo que genera también una reducción importante del consumo energético durante el uso de la vivienda.
La madera también tiene un mejor comportamiento ante el fuego en caso de incendio, no se deforma como el metal o colapsa como el hormigón armado, y permite ser reparada. El mantenimiento es más económico por su sencilla trabajabilidad, y lo más importante es su alto nivel de reciclabilidad.
Muchos sistemas constructivos, que posibilitan el bajo consumo energético, fueron desarrollados inicialmente entre 1973 y 1974, como respuesta a la primera crisis energética internacional en los países desarrollados, bajo el lema de "ahorrar energía", que permitió el desarrollo de la "arquitectura bioclimática". Este tipo de construcciones se denominan actualmente como de "Bajo Consumo Energético", siendo el material constructivo principal: la madera
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